martes, 7 de junio de 2011

¿LIBERTAD DE PENSAMIENTO VULNERADO?

El profesor de la UN Miguel Angel Beltrán es un destacado Phd que cursaba estudios en México y cuyo tema de análisis era el conflicto armado en Colombia. Para su investigación tuvo que entrevistar a los actores armados, incluyendo al jefe de la oficina internacional Calarcá en México, razón por la cual se le vinculó a un proceso por "farc-política". De derecha a derecha, el presidente Felipe Calderón se lo entregó a Uribe extraditado como "trofeo contra el terrorismo internacional", purgando una injusta pena de dos años , sencillamente por realizar una tarea propia de su oficio, la investigación pormenorizada del conflicto armado. Un agente mexicano declaró recientemente que todo era u n montaje contra el Doctor Beltrán, habiendo participado directamente en las "operaciones" y reconociendo la inmunidad del mismo destacado docente. Dos años estuvo preso en las peores e indignas condiciones y ahora el Estado lo ha exculpado y tendrá que pagar una millonaria indemnización. Felicitaciones al Colectivo de Abogados por su excelsa defensa. El antecedente es terrible, pues indica que aquellos investigadores sociales que "osen" entrevistar o analizar a personajes de la insurgencia, pueden ser tildados de guerrilleros por el solo hecho de tocar el tema. Mucho peor si el investigador fija postura y eventualmente puede entrar a justificar la "rebelión contra los opresores". Se está muy expuesto y cualquiera puede efectuar un montaje por simple animadversión, o por un "falso positivo judicial" para ganar réditos ante los jefecillos de turno, a cuenta de sacrificar la objetividad y la seriedad en los procesos de investigación científica. Los noticieros en Colombia al estar en manos de los grupos empresariales sólo transmiten desde los batallones lo que les conviene, por ello es necesaria una visión desde las dos orillas para poder sacar conclusiones frente al fenómeno y  procurar salidas. Así lo platearon los investigadores Ricardo Ferrer y Javier Restrepo, hoy exiliados en el extranjero por defender investigaciones contra agentes estatales en el Atrato chocoano, en su libro "Nos matan y no es noticia"(Madrid, Soldepaz, 2010). El título lo dice todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario